sábado, 22 de noviembre de 2008

Los tenis adidas


Tengo actualmente un par de tenis Adidas. La verdad es que me gusta mucho la marca, no sólo por ser alemana, sino por el diseño discreto y serio de muchos de sus productos. Por problemas con mi columna siempre me ha sido más cómodo usar tenis que zapatos u otro tipo de calzado.
Aún recuerdo con cierta nostalgia aquellos años lejanos cuando usaba los Settia, Panam o los Vans de tela. Después se pusieron de moda los Perestroika, los Converse en modelos grandes (tipo basketball), los Adidas Samba y ya más tarde lo in fueron los Nike.
Pero fue en el año 2000 cuando tuve mis primeros Adidas, recuerdo su costo, su color, su diseño, su livianes, pero más recuerdo como fue que los tuve.
Fue un regalo de mi madre por mi desempeño en la escuela.
Mi madre, que quizá por su edad no sabía mucho de lo que un joven de 20 años quería usar decidió ir conmigo a comprarlos. El precio le pareció descaradamente alto, y si, la verdad ahora que lo veo estaban muy caros.
Ella quiso convencerme de buscar algún tipo de tenis más accesibles a su bolsillo; que verguenza siento ahora que recuerdo, pero hice una cara de fastidio, enojo y capricho pues esos Adidas me sedujeron y los quería.
Ella lo notó y entonces decidió dar la vuelta a esa tienda y me dijo, anda, pídelos.
Mi cara cambió y la verdad es que se me veían bien. Están muy chidos, sería una expresión recurrente cuando me los ponía.
Después me diría que me los compró por mi buen desempeño escolar, por portarme siempre bien y porque quizá ya no podría comprarme alguna vez más unos tenis, cosa que así fue.
Hoy por ello, más que la marca, más que el precio, Adidas es un referente de esta pequeña anécdota que hace unos días me causó un prolongado lapsus de emoción.
Mi madre siempre tan linda conmigo sigue en esos recuerdos que brotan con los días.
También recuerdo los Umbro que mi padre me regaló. Eran la neta por su diseño y color, además de únicos, aunque esa es otra historia.

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